jueves, 7 de abril de 2011
No se puede dar lo que no se tiene
No hay nada peor que querer a quien nunca dejará de defraudarte
Estar solas, son pareja.
Muchas veces nos sentimos agobiadas al ver pasar nuestros días sin pareja a nuestro lado. No queremos estar solas, por lo que muy frecuentemente acabamos cometiendo errores, entablando nuevas relaciones con hombres que igual no nos convenían… Pero no deberíamos sentirnos tan mal cuando estamos solas, especialmente sabiendo que ese periodo de nuestras vidas puede ser muy enriquecedor para nosotras, incluso para la futura etapa de pareja… Estar solas –sin pareja- no es infernal, ello depende de la actitud que asumas al respecto. Por lo general estas etapas de “soledad” son las que resultan más enriquecedoras para la vida individual en beneficio de la vida en pareja, pues pensemos, ¿cómo vamos a ser capaces de estar con otro si ni siquiera nos acostumbramos a vivir con nosotras mismas? Blaise Pascal decía que la infelicidad ocurre cuando una persona es “totalmente incapaz de sentarse sola en su habitación”. La soledad puede ser vivida como un momento propicio para conocerse mejor, hablar con nuestro ser interno, equilibrarnos, reflexionar y preguntarnos qué es lo que de verdad queremos de nuestras futuras relaciones de pareja. El éxito de aprender a “estar solas” estriba en que sepamos madurar emocionalmente y evitemos buscar una relación sentimental con el único fin de evadir nuestra soledad. Si lo analizas bien, nunca estas “sola”, siempre tienes a alguien dispuesto a apoyarte aunque no sea una persona de la cual estés enamorada. A continuación, algunas claves para aprender a “estar solas” y a partir de allí tener relaciones de pareja más plenas y saludables. Claves para estar solas, y bien: No aceptes ninguna relación para evadir el sentimiento de soledad. No salgas a la calle como si fueses un cazador en búsqueda de su presa. Si has de encontrar a alguien especial para tu vida, lo más probable es que no tengas que estar todo el tiempo bajo la mira de un rifle. Estás sola, ¿y? Acepta tu situación, no hay nada de malo en ello. No te atemorices si llevas mucho tiempo sin pareja. Al contrario, eso significa que te vas en serio y no andas con cualquier persona solo por “pasar el momento”. No guardes tus verdades. No tengas miedo a “perder” a alguien simplemente por ser quien eres. Recuerda, es mejor solas que mal acompañadas. Percibe y reconoce tus sentimientos, para saber cuál es tu estado de ánimo y cómo debes afrontarlo. Suprime cualquier comportamiento o actividad que haga que no te enfrentes a ti misma. Permítete estar sola, piensa en ti, reflexiona y piensa en cómo puedes ser una mejor persona. Cuídate. Haz deporte, come saludable, realiza las actividades que más te gustan y dedícate a lo que consideras relevante para ti en este momento. Confía en tus capacidades y cualidades. No lances expresiones de desdén, si te encuentras sin pareja es porque debes aprender algo que seguramente no aprenderías si tuvieses una relación. Ten en cuenta que todo es pasajero. Y si el amor te ha de encontrar, pues que te encuentre feliz contigo misma. Estar solas no es un problema mientras sea una elección o una situación coyuntural. Aprender a “estar solas” habla de la madurez del alma. La soledad puede ser nuestra amiga para abrir los senderos del entendimiento, es tu responsabilidad elegir la mirada que vas a brindarle. No olvides que si el amor tarda en llegar… es porque seguro será el verdadero.