jueves, 7 de abril de 2011

No se puede dar lo que no se tiene

Quien no puede ser feliz, no puede dar felicidad, quien no está cómodo en la vida, no puede hacer que otros se sientan bien. Por eso hay personas que contagian su felicidad, así como personas que siempre tienen quejas y dejan tras de si un largo rastro de amargura. No se puede darlo que no se tiene. ¡No se puede dar lo que no se tiene! Cuando se piensa en esta frase, de inmediato pensamos en las cosas materiales que cada cual posee, pero este artículo no va de eso, es de aquellas personas que viven siempre en forma triste y maldiciendo su “mala suerte”, porque según ellos todo les sale mal. Personas que siempre desean cosas que no están a su alcance, cosas que otros tienen. Personas que cuando algo tienen no saben apreciarlo y sólo piensan que debieran tener más. Todo sería diferente si esas personas pensaran por unos minutos que la felicidad y el gozo que se puede obtener en la vida, nos las brindan las cosas sencillas, cosas que siempre están a nuestro alcance, como un amanecer, disfrutar de mirar una flor, de ver reír a los niños o simplemente agradecer lo que la vida no ha dado.. Esa clases de personas, por más que les muestres estas cosas no sentirán nada, no tendrán alegría, y no lograrás hacerles sonreír con aquellas cosas que tú disfrutas. Puedes disfrutar de esas cosas porque estás llena de amor, de ilusiones, de esperanza, te sientes contenta por dentro y eso es hace que seas una persona completa. -Si tienes amor en tu corazón, puedes dar amor-Y eso sí que es valioso. Hay quien pensará que si una persona es feliz, es que no tiene problemas. Pero no es así, claro que tiene problemas, sólo que sabe sobrellevarlos y aunque muchas veces el dolor golpee fuerte en su corazón, por ser una persona llena y plena nada logra anular su felicidad, ni su serenidad para ver la vida. Toma todo lo malo como experiencias y sabe salir adelante aun y a pesar de estos problemas cotidianos que la vida nos da cada día. Lograr la felicidad en una misma sucede cuando todo tu ser está en completa armonía con todo lo que eres o haces; y mientras más amor repartas hacia el mundo, más grande se hace dentro de ti a modo que puedes repartirlo a manos llenas. Eso te convierte en mujer bien encaminada, alguien que sabe lo que quiere, que conoce sus metas y hacia hasta donde llegar. Ser así te convierte en una de esas personas a las que todos se le acercan, pues son como un imán a la cual todo se le pega, lo bueno y lo malo… Pero sabes salir airosa, pues te has construido firme y sólida. Existe ese tipo de personas que no pueden dar porque no tienen nada bueno en su corazón, son pobres de espíritu, no hay alegrías ni amor dentro de ellas; es como un campo árido donde nunca se podrá sembrar, son personas nocivas que viven el cada día amargándose y deseando todo pero no queriendo dar nada. Desgraciadamente hay muchas personas así en nuestras vidas, pueden ser personas cercanas o lejanas, pero siempre hay alguien a quien le cabe como anillo al dedo esta frase: “No se puede dar lo que no se tiene”. No tiene sentido esperar cosas buenas de este tipo de personas, porque si no saben ser felices, ¿cómo podrían dar a otra persona aquello de lo que carecen? Por eso en la vida hay etapas que debemos ir quemando para evitar caer en la amargura. Los que viven añorando un pasado, los que sienten que todo el mundo les debe algo, que no es justo que otros sean felices porque ellos no lo son ni lo serán, esos son seres insatisfechos con todo, con la vida, con Dios y con todo el mundo. Es triste, pero lo mejor es alejar personas así de nuestras vidas, pues de lo contrario, al final terminamos muy mal porque empezamos a ver lo que ellos ven: todo en blanco y negro. - Hay que alejarse- La vida es alegría, es amor, es dar a manos llenas los talentos que poseemos. Dar amor es un acto que nos hará una mejor persona, única, irrepetible, porque podremos decir “yo sí puedo dar lo que tengo, que no es poco: Me sobra amor, me sobra felicidad. Soy una mujer que lucha aun contra la corriente pero derramo felicidad a mi paso”. Quienes renuncian a las maravillas de la vida y saborear la felicidad de dar amor a otros se pierden en el camino de la tristeza. Por eso tú siempre sonríe, vive la vida y cuando veas que quienes te rodean te dan muestras de amor y afecto, tu corazón se llenará de gozo.Eres feliz. Puedes darlo todo…

No hay nada peor que querer a quien nunca dejará de defraudarte

Los seres humanos somos así, nos gustan las cosas difíciles, las relaciones tormentosas, nos apegamos a quien tarde o temprano nos hará sufrir, a quien si bien unos días sería capaz de entregarnos la luna, otros nos hará ver el día en blanco y negro. Pero, ¿a qué se debe que que estamos dispuestas a jugar con nuestros sentimientos y con nuestro tiempo? ¿Por qué no nos valoramos? ¿Por qué no dejamos ese circulo vicioso que sólo nos trae sufrimiento? Muchas veces escucho decir: Es que no puedo dejar de amarlo; aunque cada día de mi vida es un sufrimiento, no puedo vivir sin él. Si te identificas con estas preguntas, vamos a ver… ¿Cómo que no puedes vivir sin él? ¿Acaso naciste con él? ¿Por qué nos valoramos tan poco a la hora de amar? ¿Sólo porque ya estamos más gorditas que antes? ¿Porque ya no tenemos la lozanía que había cuando le conocimos? A todos nos vienen los años, y por cada año es algo más que se agrega a nuestra vida como también otras que se van, no podemos ser eternamente jóvenes, no podemos tener el cuerpo de cuando teníamos 20 años, la persona que nos ame deberá amarnos tal cual, con todo lo que tenemos y lo que nos falta aún. Si estás viviendo en una relación que sólo te aporta tristeza, ¿por qué sigues hundiéndote en ese fango de penas y dolor? Nadie se merece ser tratada de esa manera, todas hemos venido al mundo con un propósito. Si vas a estar con alguien que sea alguien que te ame, y sino, que se vaya de tu lado. Nunca debieras conformarte con esta frase: “es que a pesar de todo, lo amo”… No mujer, no puede ser así, debes saber que la vida se hizo para vivir el amor en toda su plenitud. No necesitas pedacitos de él, lo quieres todo, te mereces todo. Si ahora no lo ves así es porque tus lágrimas no te dejan ver tu propio rostro y lo valiosa que eres. Debes poner un alto a esa relación en la que estás. Jamás debes conformarte con amar a quien a la primera de cambio aprovecha para criticarte o caer en las faldas de otra mujer. Un hombre así no es hombre para nadie, ese tipo de personas siempre acaban siendo unos seres solitarios, porque hoy día las mujeres ya no nos conformamos con menos. Reconozco que hay mujeres que sufren mucho y no una vez sino mil veces más de lo que pensamos, y siguen esa triste vida enamoradas y perdonando una y otra vez, interminablemente, ya sea por la comodidad de una buena casa, por los hijos, por las familias, o incluso por la misma sociedad… Pero de verdad que estamos en pleno siglo XXI y nadie merece ser tratada con desprecio e indiferencia. Necesitas un cambio de vida, un cambio de actitud: Mírate. ¿Por qué tú, siendo una mujer bella y valiente, debes estar rogando por el amor de una persona que no se lo merece? ¿Por qué? DESPIERTA, afuera hay un mundo de posibilidades para ti. Tengas los años que tengas, no te detengas. Las mejores profesionales son personas mayores que han logrado un lugar en el mundo profesional y laboral, cualquier cosa será más DIGNA que estar al lado de alguien que sabes que no te llamará, que cuando le de la gana se marchará y te dejará esperando por él porque no le importa que lo estés haciendo. ¡Basta! Plántale cara. Siempre hay una INCONDICIONAL, no lo seas tú. No te quedes con esa frase porque no te lo mereces. Aspira a más. Mucho mejor será decir: “No hay nada más lindo que saber que tengo un amor que nunca me va a defraudar porque ME AMA Y ME RESPETA”. ¡TE LO MERECES! No te quedes con lo malo, elije lo bueno para ti. Es mejor sufrir y llorar un poco que toda la vida. Siempre esta en nosotras mismas el poder revertir nuestro destino, nadie puede venir a destrozarnos la vida de gratis, sin que nosotras lo permitamos. El amor es el más bello de los sentimientos y ya es hora de que te plantees la idea de buscarlo en otro lado. Siempre hay alguien que sufre como tú, siempre hay gente que vive feliz haciendo desgraciadas muchas vidas. No lo permitas, despierta y con una sonrisa piensa en lo que será tu nuevo lema: “No hay nada más bello que saber que me aman y que puedo confiar en que no me sentiré defraudada”, porque esta vez VAS A ESCOGER LO MEJOR, NO LO PEOR. Si quieres vivir la vida sin lágrimas, ojeras, ni noches de insomnio,eres tú misma quien debe cambiar de actitud. Aléjate de esos seres que viven defraudando, de esa manera acabarán viviendo solos y tristes porque no habrán sabido valorar el amor que se les dio.

Estar solas, son pareja.

Muchas veces nos sentimos agobiadas al ver pasar nuestros días sin pareja a nuestro lado. No queremos estar solas, por lo que muy frecuentemente acabamos cometiendo errores, entablando nuevas relaciones con hombres que igual no nos convenían… Pero no deberíamos sentirnos tan mal cuando estamos solas, especialmente sabiendo que ese periodo de nuestras vidas puede ser muy enriquecedor para nosotras, incluso para la futura etapa de pareja… Estar solas –sin pareja- no es infernal, ello depende de la actitud que asumas al respecto. Por lo general estas etapas de “soledad” son las que resultan más enriquecedoras para la vida individual en beneficio de la vida en pareja, pues pensemos, ¿cómo vamos a ser capaces de estar con otro si ni siquiera nos acostumbramos a vivir con nosotras mismas? Blaise Pascal decía que la infelicidad ocurre cuando una persona es “totalmente incapaz de sentarse sola en su habitación”. La soledad puede ser vivida como un momento propicio para conocerse mejor, hablar con nuestro ser interno, equilibrarnos, reflexionar y preguntarnos qué es lo que de verdad queremos de nuestras futuras relaciones de pareja. El éxito de aprender a “estar solas” estriba en que sepamos madurar emocionalmente y evitemos buscar una relación sentimental con el único fin de evadir nuestra soledad. Si lo analizas bien, nunca estas “sola”, siempre tienes a alguien dispuesto a apoyarte aunque no sea una persona de la cual estés enamorada. A continuación, algunas claves para aprender a “estar solas” y a partir de allí tener relaciones de pareja más plenas y saludables. Claves para estar solas, y bien: No aceptes ninguna relación para evadir el sentimiento de soledad. No salgas a la calle como si fueses un cazador en búsqueda de su presa. Si has de encontrar a alguien especial para tu vida, lo más probable es que no tengas que estar todo el tiempo bajo la mira de un rifle. Estás sola, ¿y? Acepta tu situación, no hay nada de malo en ello. No te atemorices si llevas mucho tiempo sin pareja. Al contrario, eso significa que te vas en serio y no andas con cualquier persona solo por “pasar el momento”. No guardes tus verdades. No tengas miedo a “perder” a alguien simplemente por ser quien eres. Recuerda, es mejor solas que mal acompañadas. Percibe y reconoce tus sentimientos, para saber cuál es tu estado de ánimo y cómo debes afrontarlo. Suprime cualquier comportamiento o actividad que haga que no te enfrentes a ti misma. Permítete estar sola, piensa en ti, reflexiona y piensa en cómo puedes ser una mejor persona. Cuídate. Haz deporte, come saludable, realiza las actividades que más te gustan y dedícate a lo que consideras relevante para ti en este momento. Confía en tus capacidades y cualidades. No lances expresiones de desdén, si te encuentras sin pareja es porque debes aprender algo que seguramente no aprenderías si tuvieses una relación. Ten en cuenta que todo es pasajero. Y si el amor te ha de encontrar, pues que te encuentre feliz contigo misma. Estar solas no es un problema mientras sea una elección o una situación coyuntural. Aprender a “estar solas” habla de la madurez del alma. La soledad puede ser nuestra amiga para abrir los senderos del entendimiento, es tu responsabilidad elegir la mirada que vas a brindarle. No olvides que si el amor tarda en llegar… es porque seguro será el verdadero.

Un amor imposible

Si alguien de quien nos hemos enamorado locamente nos ignora y no sabe apreciarnos… ¡él se lo pierde! No debemos dejar que nuestra autoestima se destruya por alguien así, debemos aprender a confiar más en nosotras mismas, aceptarnos tal como somos (sin cuerpos perfectos u otras falencias). Sólo así aprenderemos a ser felices. Una historia: “Siempre pensé que para lograr el amor tenía que ser una súper mujer llena de virtudes, que debía ser bella, con cuerpo de modelo o de lo contrario nadie se fijaría en mí”. Quien dice esto era una mujer que siente que el amor siempre vivía en su corazón, sólo que no era debidamente correspondida. Un día llegó a su sitio de trabajo un hombre diferente, un hombre especial del que se enamoró locamente tan pronto como le vio. El amor es así, llega cuando menos te lo esperas, y sin saber como, ella se sintió enormemente atraída y enamorada por él. La mujer, ilusionada y enamorada, felizmente le contó a sus amigos y familia acerca del hombre que le quitaba el sueño. Pero no faltó quien la dijese “¿Tú, enamorada? Pero despierta mujer, míralo, es una maravilla de hombre, le llueven las mujeres, ¿cómo crees que podría fijarse él en ti?” Esa fue la respuesta que todos le dieron, directa o indirectamente le decían que estaba siendo una ilusa soñadora, que apuntaba demasiado alto. Por lo general, las mujeres pueden ser muy crueles con las demás mujeres, incluso con sus propias amigas. La decepción entró en aquella mujer enamorada, y empezó a verse y sentir que no valía nada, que era una tonta por soñar con un amor imposible. Pero algo en su corazón pensaba que maravilloso era soñar aunque otros le quitaran esos sueños. Sí, plantó cara y decidió que no permitiría que nadie le quitara esos sueños de amor que ella tenía: Cada día se esforzaba en verse atractiva y en lograr acercarse al hombre de sus sueños, pero se había enamorado de un imposible, era como pretender alcanzar el cielo con la mano. - Llegó la sabiduría a su vida- Un día se levanto con otra mentalidad, ya no lucharía por alguien que ni siquiera la miraba. Sería auténtica, dejaría de buscar cómo llamar la atención del hombre de sus sueños y que tristemente la ignoraba. A partir de ese día no se esforzaría más en demostrar a los demás lo valiosa que era, ya no caería en esos juegos. Decidió que ya había malgastado demasiado tiempo y esfuerzo en hacerse valorar sin resultado alguno, ahora era el momento de sentirse bien consigo misma. Tal vez seguiría locamente enamorada, pero a partir de ahora la prioridad sería su propia felicidad, no el hacerse valorada y apreciada por él. - Nunca más rogaría por un hombre - No rogaría por ningún hombre: Ni en palabras, ni en actitud. Cuando llegó a ese punto, empezó a brillar de otra forma. Se dio cuenta de que era capaz de lograr muchas cosas por si misma sin necesidad de tener un hombre para alcanzarlas. Se enfocó en su trabajo, en su inteligencia, su seguridad en si misma y progresó hasta lo más alto en su profesión. Algo en su interior había cambiado, había aprendido a quererse y a respetarse a si misma. Ya no tenía la actitud rogativa por ningún hombre o trabajo, sino que se mostraba segura en si misma tuviera lo que tuviera, o le faltase lo que le faltase. Prestaba más atención a su alrededor, veía un mundo lleno de posibilidades, y se había dado cuenta de que un hombre, por muy guapo que fuese, no debía hacerla sentir que no valiese nada. Que tal vez ella no tenía la belleza de una súper mujer de la televisión, pero que era respetable y valiosa por si misma. Cuando pierdes el interés, él se levanta.La indiferencia mata. Una vez que ella se mostraba segura en si misma, y que había dejado de preocuparse por cómo le vería aquel hombre con el que soñaba, él comenzó a buscarla. Pero ya era demasiado tarde, ella perdió definitivamente el interés en él, si bien antes él era “demasiado para ella”, ahora ella sería la que tenía claro que no se rebajaría a aceptar un hombre que valora tanto la belleza física como para ignorarla tanto tiempo. Con el tiempo, la belleza exterior de una mujer, se esfuma como la niebla a los primeros rayos del sol. El valor que ella tenía era más fuerte que un cuerpo de modelo, y es algo que no pasa ni se devalúa con los años.