miércoles, 13 de abril de 2011
Homenaje a la madre soltera
Hay madres que enfrentan la vida solas con sus hijos. Madres que han sido dejadas atrás por el hombre que las hizo ser madres, madres que son incomprendidas y criticadas por el simple hecho de haberse quedado solas con un hijo o una hija. Estas madres merecen homenaje. Una madre no aprende a ser madre, nace siendo madre. Desde pequeña o desde siempre, la mujer ha estado capacitada para dar ternura a manos llenas. Es algo que se puede apreciar en las niñas pequeñas jugando a ser mamás con sus muñecas, las alimentan de ilusiones y fantasías y las hacen crecer en su mente con la misma ternura, amor y dedicación que la propia madre les prodiga. Durante su niñez y adolescencia las niñas viven en un mundo encantado de hadas y príncipes, donde cada una de ellas más tarde será la protagonista principal para brindar su amor al príncipe que vendrá a rescatarla de su soledad y dar vida a sus sueños. Algunas veces sus anhelos se cumplen, se visten de cielo y van al altar al encuentro de un futuro lleno de fe y esperanza… Para muchas otras sus sueños se frustran y despiertan brutalmente a una realidad que no pueden cambiar, nos encontramos diariamente con madres, de diferentes estratos sociales, enfrentando la vida solas. “Siendo muy joven, me enamoré de un hombre “maravilloso” lo fue tanto que cuando le dije que estaba embarazada, simplemente desapareció.” Muy difícilmente una mujer escoge ser una madre soltera, sin embargo esas madres llegan a serlo son dignas del mayor de los respetos y admiración, porque la madre soltera tiene un doble rol que cumplir: el de madre y el de padre de ese hijo que fue dejado en su vientre por un irresponsable que se marchó después de dejar la semilla que ha de germinar en un hijo, un hijo que ha de llenar de amor los brazos de una mujer llamada “madre soltera”. Madre soltera que hasta hace poco fue una niña llena de sueños y anhelos, madre soltera a la que hace mucho tiempo se le olvidó que alguna vez fue también esa niña llena de sueños y anhelos, que lucha y se entrega con amor incondicional a su descendencia, que lucha y le pelea a la vida para darle lo mejor a ese hijo, lucha y trabaja y se desvela 50% por ella y otro 50% más tomando el lugar del hombre que la dejó sola con una hija o hijo. Madre soltera, madre abnegada que vas por la vida con tu frente en alto protegiendo y defendiendo a ese hijo que te fue dado por un engaño, por una inconsciencia, por un ingrato que no dudó en dejarte abandonada a tu suerte… porque tuviste la valentía de parir bajo el cielo abierto, porque no preferiste el paso fácil del aborto, y te enfrentas los prejuicios de gente que te critica y te juzga sin saber las circunstancias que te llevaron a ser una madre soltera. Aun así, defiendes al hijo amado, al hijo sin padre, al hijo que sin misericordia llaman “bastardo”, A TU HIJO, que por no poseer un solo apellido es diferente al hijo “legitimo”. ¡Salud y respeto por las madres solteras! Que el mundo no se olvide de ustedes, las admiramos, respetamos y rendimos tributo en este mes de mayo, en este día de la madre y todos los días del año. Ve hacia adelante madre soltera, sigue defendiendo a tu hijo con la fuerza y bravura de una fiera y revístete de ternura para enseñarle que tienes un corazón que late, siente y sobre todo, que sabe amar.
Madres solteras que salen adelante
Desde una edad muy temprana es posible observar el instinto materno en nuestras hijas.Las niñas juegan a ser madres con sus muñecas, las alimentan, les visten, y les dan cuidados y ternura. Y es que, entre juegos y educación, las niñas crecen en ternura, amor y dedicación, algo que parecen heredar de la madre y que más adelante les servirá para el cuidado de su hogar, esposo e hijos. ¿Pero qué nos puede preparar para ser madres solteras? El tiempo pasa violentamente y los sueños de niña con castillos encantados se convierten ahora en anhelos, soñamos con un hogar, un hogar con un esposo, con hijos “mitad tú, mitad yo” soñamos con un par de brazos amorosos, para que nos sostengan en las noches de soledad y ver juntos crecer a nuestros futuros hijos. Muchas veces ese anhelo se cumple, se llega al altar, al encuentro de la vida, se llega vestida de color cielo, ese cielo a donde hemos lanzados las esperanzas y la petición de una unión sea para siempre. Esperar un hijo, para muchas es la culminación de los sueños, del amor consumado, ¿pero qué pasa cuando ese sueño se convierte en pesadilla? Muchas veces esa mujer que anheló el hogar perfecto para sus hijos, despierta a una grotesca realidad en el que el hombre que escogió para su compañero de vida no es lo que a un principio representó: es irresponsable, mujeriego, no le pone atención a hijos, esposa o casa, es un acomodado que espera que la mujer resuelva todos los problemas , que mantenga el hogar y hasta a él mismo. Muchas veces a la mujer no le queda más opción que separarse y se encuentra así de pronto, con el titulo de “madre soltera” y aprende por amor a sus hijos a ejecutar actos heroicos para sacarlos adelante. En la sociedad actual es muy común encontrar mujeres a cargo de la manutención y educación de sus hijos, enfrentan diferente tipo de problemas, desde la discriminación, hasta estar expuestas a que los hombres (no todos) piensen que por ser madres solteras están a la disposición de una aventura, “porque ya no tienen nada que perder”. Muchas veces es necesario vencer prejuicios de gente que juzga y critica a la madre soltera, sin siquiera saber el porqué. ¿Pero qué pasa con la mujer engañada? ¿Qué pasa con la mujer que creyó en las promesas de un hombre y se entregó por amor? ¿Qué pasa cuando ese hombre huye cobardemente dejando a la mujer sola, enfrentando a la familia y a una sociedad por su cuenta? Peor aún, la mujer se queda sola con un hijo y la que hasta hace poco fue una niña llena de sueños y anhelos se encuentra ahora luchando sola por su hijo, trabaja y estudia porque quiere darle lo mejor, lucha el doble porque que quien debió cumplir con la misma responsabilidad, se esfumo. En circunstancias así, ella se ve obligada a olvidarse de sí misma y dedicar todo su tiempo para que a su hijo no le falte nada. Pero viste de ternura y valentía y aprende a espantar los monstruos que se esconden debajo de la cama del desamor y el olvido del padre de ese niño. Cualquiera que sean las circunstancias, la madre soltera merece respeto, admiración y apoyo por su valentía, porque prefieren enfrentar a la “sociedad” y no se esconden detrás de una puerta para interrumpir la vida de ese hijo al que aman y defienden. La mujer soltera lucha con la fuerza de una fiera, y se viste de ternura ante la mirada inocente de su hijo.
Madres solteras… ¿presas fáciles?
Desde tiempos memorables, se ha criticado a la madre soltera, en algunas ocasiones hasta discriminándola. Existen numerosos prejuicios sociales en los que antes de conocer las circunstancias, la mujer ha sido duramente criticada por tener uno o mas hijos sin padre. No nos detenemos a pensar un momento en que esa madre soltera a quien tanto criticamos, esta en una situación en la que obligadamente carga con la crianza de los hijos y la manutención de un hogar sin en el apoyo de un hombre. Muchas veces se les llama a los hijos por nombres no aceptables “hijos bastardos” usando ese nombre de una manera despectiva por el único pecado de no haber nacido dentro del acto del matrimonio, especialmente dado por “mujeres de la alta sociedad” y muchas veces, es tristemente dicho por mujeres cuya única diferencia es tener un esposo o el apoyo de un compañero. Pero detengámonos a pensar un momento en los actos heroicos que a diario vemos en esas madres solteras, afortunadamente las mujeres poco a poco ahora salen de sus casas a trabajar, a estudiar, y se realizan como mujeres, muchas veces por la necesidad, pero al llenar esta necesidad también se han dado cuenta que no necesitan de un hombre, para sacar a sus hijos y su hogar adelante. Por supuesto eso no le gusto a mucha gente, en especial a los hombres, el echo de que la mujer se capacite para procurarse a si misma y a su familia, muchas veces no es bien visto y se le ha conocido mas comúnmente como la “liberación femenina” cuando la única liberación real, es la de no depender de un hombre muchas veces, maltratador a cambio de proveer lo que es mas que obligación. Muchas de esas madres solteras, se olvidan de si mismas y trabajan desde que el sol amanece hasta mucho después que el se pone, aun así, le sobra tiempo para dedicarlo a sus hijos, y comparte con ellos las tareas de la escuela, las enseñanzas de la economía de un hogar y hasta juega con sus hijos. Aun así, muchas veces, la madre soltera es discriminada y explotada por empleadores y algunos hombres, que piensan que la madre soltera es presa fácil y que debe aceptar al primer par de pantalones que se le ponga enfrente y más aún, sin poner condiciones, pero si aceptar lo que el individuo quiere. Conocí a una amiga que se estaba conociendo con su potencial pareja, ella siendo madre soltera, siempre estaba viendo por sus hijos, un día tuvieron una discusión, aun sin ser pareja, él le decía, “yo voy a controlar quien entra a esta casa”, (era la casa de ella) cuando ella le pregunto porqué él le dijo, “cuando yo viva en esta casa no voy a permitir que cualquiera te visite” ella asombrada le dijo que él no podría cambiar su estilo de vida, “porque ni siquiera te he dado el ’sí quiero’” la respuesta la dejó más que asombrada, “tú no puedes exigir mucho, porque tienes hijos y eres soltera”. No quiero decir lo que ella le contestó ni a donde lo mandó, jejejejeje, porque no son palabras apropiadas, pero lo dejo a la imaginación de las lectoras. La pregunta surge clara y directa:¿Por qué se piensa que una madre soltera no merece respeto, consideración, o una segunda oportunidad? ¿Será que a partir del momento de quedarse sola con uno o más hijos, se convierte en presa fácil? Valdría la pena que hombres y mujeres que critican, aun sin saber las circunstancias se preguntasen acerca del porqué de esa madre soltera, ¿fue engañada? ¿Es viuda? O a lo mejor huyó de un hombre que la maltrató y humilló, se podría pensar que esto se ve y aumenta conforme aumentan los divorcios. Creo que las madres solteras merecen todo el respeto sin excepción ni excusa, merecen toda la admiración por su fortaleza y valentía para defender y cuidar a sus hijos.
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